Adivina adivinanza...
¿Qué cosa
posee el hombre
que nadie la puede ver?
Sin alas vuela hasta el cieloy es la causa del saber.
Hoy trataremos las funciones del cerebro, como la memoria, la inteligencia, la capacidad de dar órdenes al cuerpo...
Sabías que el cerebro...
Es el órgano que más
grasa contiene
El cerebro es el órgano del cuerpo que más grasa
contiene. Se cree que alrededor de un 60% del cerebro posea grandes
concentraciones de dicha sustancia.
FUNCIONES DEL CEREBRO
Funciones principales
La principal función del cerebro es mantener vivo
al organismo para que interactúe con el entorno.
Todo lo que el ser humano piensa, siente y hace
tiene que ver con funciones específicas del cerebro.
Estas funciones pueden ser:
Sensitivas (recepción de datos)
Se recibe información de los estímulos y se
procesan.
Los estímulos de origen externo o interno se
captan a través de diferentes receptores.
Estos receptores transforman los estímulos
recibidos mediante señales energéticas.
Motoras
El cerebro controla movimientos voluntarios e
involuntarios.
La corteza motora está situada en el lóbulo
frontal, delante de la cisura de Rolando.
Integradoras
Se refieren a actividades mentales como atención,
memoria, aprendizaje o lenguaje.
La mayoría de pacientes que sufren algún tipo de
daño cerebral pierde algún comportamiento o capacidad cognitiva.
Cognición
Entender la relación cuerpo-mente es un desafío
tanto filosófico como científico.
Es complicado entender como actividades mentales
como emociones y pensamientos pueden ser implementadas por estructuras físicas
reales como neuronas o sinapsis.
Esto es lo que llevó a René Descartes y a la
mayoría de la humanidad posteriormente en creer en el dualismo: la creencias de
que la mente existe de forma independiente al cuerpo.
Sin embargo, existe una importante evidencia en
contra de esa argumentación.
Lesiones del cerebro pueden afectar a la mente de
distintas formas, estando por tanto el cerebro y la mente interrelacionados.
Por ejemplo, la estimulación cortical que se da
en la epilepsia provoca también la aparición de sensaciones complejas como
flashbacks, alucionaciones y otros fenómenos cognitivos.
Por tanto, la mayoría de neurocientíficos tienden
a ser materialistas; creen que la mente es reducible a un fenómeno físico.
Lenguaje
Las principales zonas cerebrales del habla
son el área de Broca y el área de Wernicke.
Metabolismo
El cerebro consume 10 veces más energía de lo que
debería teniendo en cuenta su tamaño.
Según el científico Marcus Raichie de la
Universidad de Washington, del 60-80% de energía que consume el cerebro es
dedicada a mantener la conexión entre las distintas neuronas, mientras que el
resto de energía se dedica a responder a las demandas del medio.
¿Qué es una capacidad cognitiva?
Las capacidades cognitivas son esas competencias
relacionadas con la cognición. ¿Pero qué es la cognición?
Pues la cognición es la facultad, consciente o
inconsciente, de tomar la información que se recibe, y procesarla en base a
conocimientos previamente adquiridos.
Así pues, cuando hablamos de capacidades
cognitivas, estamos hablando de todas esas habilidades que tiene nuestro
cerebro para funcionar y trabajar con la información que adquirimos de
nuestro ambiente.
1. Percepción
La primera función cognitiva que ponemos en
marcha para poder obtener cualquier tipo de información de nuestro ambiente es
la percepción.
Y es que la percepción es el proceso que tiene la
función de codificar y coordinar las diversas sensaciones elementales para
darles un significado.
¿Y por qué es importante la percepción?
• Porque
el ser humano tiene la necesidad de adaptarse al medio.
• Porque
el medio en el que vivimos es complejo y cambiante.
• Porque
la percepción ordena la materialidad y crea nuestra realidad.
• Porque
si no percibimos las cosas, estas no pueden entrar en nuestra mente.
Así
pues, cuando lees, escuchas o tocas cualquier cosa, la primera función que
pones en marcha es la percepción:
1 Los
estímulos llegan a nuestros receptores.
2 Los
receptores envían la información a nuestro cerebro.
3 Una
vez la información está en nuestro cerebro se puede empezar a procesar.
Esto
significa que la manera en que ves las cosas, las percibes y las interpretas,
es el punto de salida para poder realizar el resto de
funciones cognitivas, ya que modula la forma con la que la información
llega a tu cerebro.
Además, lo que hace especial esta función
cognitiva es que a diferencia de las otras capacidades cognitivas, está más
marcada por determinantes psicológicos internos que por capacidades
cognitivas.
Aspectos como la experiencia, los miedos, las
obsesiones, los deseos, las expectativas o los valores, modulan la percepción,
por lo que nuestro estado psicológico juega un papel muy importante a la
hora de determinar la forma en la que llega la información a nuestra mente.
2. La Atención
A parte de la percepción, otra función cognitiva
que juega un papel fundamental en la entrada de la información en nuestro
cerebro es la atención.
Y es que a la hora de recibir información, tan
importante es la forma con la que la percibimos, como los elementos a los que
le prestamos atención. Dicho de otra forma, la atención modula los
componentes que percibiremos.
Nuestro cerebro capta numerosos estímulos, pero
sólo algunos son conscientes, el resto son percibidos subliminalmente. La
atención es pues, un proceso que elige qué estímulos vamos a captar. Es
una especie de filtro que tiene nuestra mente para introducir en nuestro
cerebro esa información que sea relevante.
Así pues, la atención es un proceso adaptativo,
ya que nos permite captar mejor el ambiente y responder de una manera eficaz.
Además, como ya sabrás, la atención la podemos
dirigir. Más concretamente la atención realiza 3 procesos:
• Procesos
selectivos: cuando debemos dar respuesta a un solo estímulo
o tarea.
• Procesos
de distribución: cuando debemos atender a varias tareas a la
vez.
• Procesos
de mantenimiento o sostenimiento: cuando debemos atender durante periodos de
tiempo relativamente amplios.
Así pues, podríamos decir que la atención,
juntamente con la percepción, son dos capacidades que poseemos lo seres humanos
que actúan como prerrequisitos para que la información llegue a nuestro
cerebro, y por lo tanto juegan un papel fundamental en el resto de los procesos
cognitivos.
Es decir:
Si percibes las cosas de forma adecuada y prestas
atención a cosas relevantes, los procesos mentales que hagas posteriormente se
verán beneficiados, ya que estarán trabajando con información adecuada.
Sin embargo si percibes las cosas de una forma
distorsionada, prestas atención a estímulos irrelevantes o eres incapaz de
mantener tu atención en aspectos importantes, tus procesos cognitivos
tendrán una dificultada añadida, ya que la información que tendrán para
trabajar no será adecuada.
3. Comprensión
Una vez la información ha llegado a las neuronas
de tu cerebro, el siguiente elemento indispensable para que las tareas
realizadas por la atención y la percepción no queden en vano es la
comprensión.
La comprensión, como bien sabrás, hace referencia
a “entender” la información que nos acaba de llegar.
Sin embargo, no podemos definir la comprensión
como un único proceso, o una única capacidad, sino como un conjunto de ellas.
La comprensión implica una serie de procesos como
el análisis, la crítica o la reflexión, los cuales son articulados por nuestra
mente de una forma interactiva.
Así por ejemplo, cuando lees una noticia en el
diario, para comprender su contenido entran en juego factores como:
• Tu
conocimiento general (tu memoria) sobre el mundo y más concretamente sobre el
tema del que trate la noticia.
• Tu
percepción sobre la noticia, la atención que le prestes, y el modo en que lo
codifiques a través de la memoria de trabajo.
• Tu
lenguaje, el cual te permite recuperar el significado que tienes almacenado en
tus neuronas sobre cada palabra que leas.
Así pues, la interacción entre estos procesos,
dictaminará tu capacidad de comprensión ante cualquier información que quieras
que se quede guardada en tus neuronas, es decir, ante cualquier
información que percibas y le quieras prestar atención
4. Memoria
Una vez la información procesada llega a tu
cerebro, el mecanismo que se pone en marcha es la memoria (eso que recordamos).
¿Pero qué entendemos por memoria?
Quizá como dijo Cofer:
“Si nuestras memorias fueran perfectas y no
fallaran nunca en los momentos de necesidad, probablemente no sentiríamos el
menor interés por ellas”.
Esta afirmación concibe la memoria como un mero
recuerdo, o mejor dicho, como un conjunto de recuerdos e información
almacenada, pero, la memoria es mucho más que eso.
Y te preguntarás… Si la memoria no es recuerdo
¿qué es?
Pues la memoria es un proceso o conjunto de
procesos que permiten codificar, almacenar y recuperar la información, una vez
ésta “ha entrado” en nuestras neuronas.
Para ver más claramente todo lo que implica la
memoria, vayamos a ver los distintos tipos de memoria que poseemos.
Memoria sensorial:
Es una memoria de escasísima duración (de 1 a 3
segundos) que trabaja junto al sistema de percepción para procesar la
información que queremos que entre en nuestra mente.
Es decir, cuando percibimos cualquier estímulo,
nuestro cerebro ya empieza a recordar, y a través de esta memoria sensorial, se
proporciona a nuestro sistema perceptivo la cantidad de tiempo justa para
poder memorizar el elemento que está entrando.
Memoria a corto plazo:
Actúa como una memoria de trabajo: cuando la
memoria sensorial ha hecho ya su trabajo que nos ha permitido percibir la
información, entra en juego esta memoria a corto plazo (que dura de 18 a
30 segundos).
Esta memoria de corta duración mantiene
disponible (memoriza) la información que se acaba de percibir durante unos
segundos para que se pueda almacenar correctamente.
Además, esta memoria de trabajo también reactiva
materiales almacenados en la memoria a largo plazo, para poder integrar la
nueva información con la que ya se poseía anteriormente.
Memoria a largo plazo:
Una vez han actuado la memoria sensorial y la
memoria a corto plazo, aparece la memoria a largo plazo, “la memoria con
mayúsculas”.
Este tipo de memoria, es lo que popularmente se
conoce como “memoria”, y contiene toda esa información que ya ha sido
almacenada en nuestro cerebro, contiene nuestros recuerdos.
5. Lenguaje
Estrechamente ligado a la memoria encontramos el
lenguaje.
Por lenguaje se entiende la capacidad de
relacionar un sistema de códigos, con significados de objetos del mundo
exterior, así como sus acciones, cualidades y relaciones entre los mismos.
Así pues, el lenguaje se podría considerar una
forma especial de memoria, que nos permite recordar de forma automática la
relación entre una palabra y un significado.
6. Orientación
Por orientación entendemos el conjunto de
funciones psíquicas que nos permiten darnos cuenta, en cada momento, de la
situación real en la que nos encontramos.
Dicho de otra forma, tus experiencias y recuerdos
hacen posible que tengas conciencia sobre tu propia persona y de tu situación
en el espacio y el tiempo.
Sin embargo, tu orientación no es un simple
recuerdo, es la conjunción de múltiples recuerdos y conocimientos que se
juntan. Por ejemplo:
Cuando estás en una carretera de un sitio
desconocido para ti, puedes tener capacidad para orientarte mientras conduces.
Pero esa capacidad de orientación no es un simple
recuerdo, entran en juego muchas otras capacidades:
Puede ayudarte que te hayas mirado el mapa
anteriormente y recuerdes algún aspecto de la carretera, es posible que tu
conocimiento sobre el país o la comarca en la que te encuentras también
colabore a la orientación, o que tu conocimiento más general sobre el
funcionamiento típico de carreteras y vías resulte clave para que te
orientes.
Así pues, la interacción de distintas partes de
nuestros cerebro y distintos procesos mentales, posibilita que tengamos una
capacidad general que nos permita orientarnos tanto en el espacio, como en
el tiempo como en persona.
7. Praxias
La praxis es la capacidad que tenemos para
realizar movimientos voluntarios, intencionados y organizados.
Así pues, la capacidad que te permite realizar
cualquier movimiento con cualquier parte de tu cuerpo, está regulado por las
regiones específicas de tu cerebro que conforman las praxias.
Existen 4 tipos de praxis distintas.
• Praxias
idemotoras: capacidad que te permite realizar gestos
simples de forma intencionada, como por ejemplo saludar con la mano.
• Praxias
ideatorias: capacidad de manipular objetos con
requerimiento de una secuencia de gestos y movimientos, como por ejemplo
recortar una hoja con las tijeras.
• Praxias
faciales: capacidad de mover partes de la cara con un
objetivo, como dar un beso.
• Praxias
visoconstructivas: capacidad de planificar y realizar movimientos
para organizar un serie de elementos en el espacio, como hacer un dibujo.
8. Funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas podrían ser concebidas
como “el pegamento” de nuestras capacidades cognitivas.
Así pues, son ellas las que se encargan de poner
en marcha, organizar, integrar y manejar el resto de funciones que posee
nuestro cerebro.
Pongamos un ejemplo:
Quieres hacerte un huevo frito. En tu memoria a
largo plazo está perfectamente almacenado que para hacerlo primero tienes que
coger una sartén, verterle aceite y esperar que se caliente, romper el
huevo y ponerlo encima del aceite hirviente.
Hasta aquí muy bien, lo recuerdas perfectamente.
Sin embargo, ¡sin tus funciones ejecutivas serías incapaz de hacerlo!
Y es que sin ellas, no sería capaz de percibir la
situación, hacer funcionar correctamente tu memoria de trabajo para recordar
que acabas de coger la sartén, juntar esa información con tus recuerdos de
cómo se hace un huevo frito o planificar adecuadamente esos recuerdos.
9. Razonamiento
El razonamiento sería como “el plus” que contiene
nuestro cerebro para poder realizar operaciones superiores.
Con el razonamiento somos capaces de realizar
funciones organizadoras relacionadas con la lógica, la estrategia, la
planificación o la resolución de problemas.
Así pues, el razonamiento nos permite integrar la
información que tenemos almacenada en nuestras neuronas, de manera que podamos
“adquirir nuevos conocimientos a través de lo que ya conocemos”.
Con esta capacidad cognitiva aparecen nuestras
ideas, los juicios o las conclusiones.
10. Metacognición
Finalmente, una última capacidad cognitiva que me
gustaría comentar es esa que va más allá de la cognición, la metacognición.
Las capacidades metacognitivas controlan dirigen,
mejoran y aplican la resolución de problemas sobre las capacidades cognitivas.
Dicho de otra forma, la metacognición es eso que
nos permite aprender la forma de funcionar de nuestro cerebro, encargándose de
cosas como:
• Diseñar
los pasos a seguir,
• Autorregular
nuestras acciones y nuestros procesos de pensamiento.
• Evaluar
el funcionamiento de las cosas,
• Adquirir
capacidad para anticipar (forward)
• Adquirir
capacidad para mejorar (feedback).





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